Gendarmería decomisó 450 kilos de hojas de coca y dejó expuesto al gobierno de Jalil

El escándalo volvió a golpear al gobierno de Raúl Jalil tras el secuestro de un cargamento de 450 kilos de hojas de coca en un control de Gendarmería Nacional en la ciudad de Tinogasta. El operativo dejó al descubierto otra vez las falencias de la gestión local para frenar el avance del narcotráfico en la región.
El procedimiento fue realizado por personal del Escuadrón Núcleo Catamarca de Gendarmería, que detuvo la marcha de un Peugeot 408 en la ruta nacional 60 y descubrió que, en el baúl y los asientos traseros, había 18 bultos que contenían paquetes de hojas de coca prensada. El conductor, un hombre de 37 años oriundo de Mendoza, no pudo justificar la legalidad de la carga.
Según informaron las autoridades, el vehículo había salido de Salta y se dirigía hacia la provincia de Mendoza. Todo el cargamento fue decomisado por orden del Juzgado Federal de Catamarca, en lo que representa uno de los golpes más importantes al tráfico de hoja de coca en lo que va del año en la región.
Este hecho generó fuertes críticas hacia el gobierno de Jalil, acusado por sectores opositores y parte de la sociedad civil de mirar para otro lado mientras Catamarca se transforma en una zona liberada para las mafias. La falta de controles eficientes y la aparente impunidad con la que se transportan grandes cantidades de sustancias han encendido las alarmas.
Los vecinos de Tinogasta y de zonas aledañas aseguran que el tránsito de vehículos cargados con productos ilegales es habitual, y que los operativos de Gendarmería muchas veces quedan como excepciones en un panorama general de permisividad. Mientras tanto, desde el gobierno provincial no hubo hasta ahora declaraciones oficiales sobre el operativo ni sobre las medidas que se tomarán para evitar que hechos como este se repitan.